Captura de imagen de la auditoría del alumbrado público de Gozón

Estamos sorprendidos ante las declaraciones realizadas por la edil de Hacienda del Ayuntamiento de Gozón al diario La Nueva España el lunes 14 de septiembre. En plena polémica por la falta de alumbrado en el concejo, con los vecinos molestos porque hay menos luz que antes del cambio de luminarias por la privatización de este servicio público, dicha concejala se permite pedir “paciencia” a unos ciudadanos a los que han dejado a oscuras porque esta privatización de un servicio público “permitirá gestionar a distancia y de manera individual cada luminaria”. La oscuridad será gestionada a distancia, siempre desde el despacho, sin pisar la calle.

El gobierno municipal ofrece, a través de las palabras de la teniente de alcalde, mejorar “la calidad de la luz en todo el municipio”, aunque está claro que la mejora consiste, como se está comprobando, en que no haya el suficiente alumbrado. Y presume la representante del gobierno municipal de que “rebajaremos la contaminación y las emisiones de CO2”. Lógicamente, con menos luz, se contamina menos.

En el informe que presentó el gobierno municipal para justificar la “reforma total del alumbrado público”, esto es, la privatización, que costó más de diez mil euros, se señalaba “el déficit de potencia de las luminarias del municipio de Luanco (sic), y por lo tanto la mala iluminación de muchas de sus calles tras nuestro análisis de campo”. Los cambios realizados hasta ahora, tanto en las parroquias como en Luanco, han producido un empeoramiento de la calidad de la iluminación. La paciencia no parece ser la solución.

También se señala en la publicidad institucional y empresarial, coincidentes, que esta privatización del alumbrado supondrá un ahorro. Efectivamente, el cambio de luminarias reducirá la factura, pero la de la empresa adjudicataria. El Ayuntamiento de Gozón pagará durante los próximos 18 años 425.000 euros anuales, pese a que se reducirá el consumo. Ahora, está pagando 335.000 de consumo y 15.000 de mantenimiento. Y la renovación, como se hizo en concejos cercanos como Carreño o Corvera, se podría haber realizado por fases y totalmente subvencionada, tal como ocurrió en dichos municipios. Hay un claro beneficio y no es para los vecinos de Gozón.

Volvemos a pedir la convocatoria urgente de una comisión de seguimiento del contrato del alumbrado, salpicado desde su inicio de dudas sobre su gestión. Una privatización innecesaria que no reducirá los costes para las arcas públicas, pero sí aumentará los beneficios privados. Es necesario aclarar de forma urgente qué se está haciendo con el alumbrado público en Gozón, que con los cambios que se están realizando está empeorando claramente, tarea que parecía difícil de conseguir.

Y como remate, hoy aparecen en escena nuevas empresas. En el Pleno de agosto, el alcalde no supo responder sobre qué compañías estaban subcontratadas para la renovación del alumbrado, algo que debe conocer el Ayuntamiento. Ahora, Telefónica se presenta como una de las empresas que llevan a cabo parte de esa labor en colaboración con Ferrovial. Si no ve un gigante como la empresa de comunicación, es difícil que vea las pequeñas que se suben a la escalera.

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